Con la tripa llena y tras un breve descanso, decidimos ir a darnos una vuelta por los alrededores del Coliseo, o séase, por el Foro Romano. Total, ya que estaba incluido en el precio porqué no destrozarnos los pies con las piedras del camino y asarnos de calor ? XD.

Y aunque los señores guías de las banderitas volvieran a estar por todos lados, como había tanto espacio libre, al menos pudimos disfrutar un poquito más de las ruinas.

Ahora, a medida que nos alejabamos del grupo principal de ruinas, para recorrer todo el camino que bordeaba la colina del foro, menos y menos gente encontramos. Casi nadie prácticamente salvo por unas pocas personas con tantas ganas de caminar como nosotras con el pleno sol de agosto encima ( el fin de semana más caluroso en Roma en los últimos tiempos )… o con tantas ganas de castigar ya los más que doloridos pies que ya teníamos a esas alturas…

Y qué bien que venía el agua fresquita que encontrabas en las fuentes repartidas por todos los lados del camino…

Con todo el Coliseo y alrededores cercanos en ruinas recorridos, los pies doloridos y cansadas, nos fuimos a casita para darnos una ducha y salir a cenar. Bueno, con lo que pudimos encontrar cerca, porque aún no sabíamos cómo lidiar con la falta de línea de metro en la zona… cosa que aprendimos más tarde… por suerte …

Lo que hay que destacar de la mayoría de restaurantes a los que vayas a comer en Roma es que la prisa no es una de sus principales virtudes, sobretodo a la hora de pedir la cuenta… se lo toman con muuuucha calma… Igualito igualito que en el bar de la esquina de mi casa… Qué vida que se llevan estos romanos !! XD.

Eso sí, nada supera nuestro jamón serrano… naaadaaaa, he dicho.

 

Adiós… Coliseo… adiooós !!