Después de casi morirse lo mejor es tomar un heladito rico. Desde la última vez que fuimos a París, ya hace añitos, se me quedaron las ganas de probar uno de esos helados con forma de flor.. Sí, se ven cuquísimos y saben mejor que bien. Con el calor que hacía un helado fresquito de mango, melón y frambuesa nos vino de perlas. Aquí no están tan buenos… o será que de ese tipo no tenemos XD ?. Bueno, el barquillo se lo pueden quedar… que eso aquí sí que está bastante mejor.
Eso sí, es un asco darse cuenta que lo primero en lo que piensas al pasar por ciertos sitios, al abandonar la zona de Notre Dame, ( dícese el puente de los candados y el Ayuntamiento ) sólo tienes en mente la serie de animación que te llama en el momento. Al menos sirve para alguna cosa, para reconocer lugares que de otro modo ni sabrías qué son.
Como última parada del día teníamos en mente subir a la Torre Eiffel, me moría de ganas ya que la otra vez nos fue imposible. Pues nada, tampoco pudimos ir. Acordonada toda la zona cercana precisamente por ser el Día de la Bastilla, fiesta nacional. Hay que joerse …. Dos de dos. A ver si hay más suerte la próxima vez… dentro de diez años XDD.
Ya que no teníamos más que hacer para ese día decidimos sumarnos a todos los que iban a celebrar el gran día de Francia en el inmenso parque que está detrás de la Torre, ( no me acuerdo del nombre… ). Horas de espera escuchando música clásica en directo, para nuestro disfrute personal, esperando a que dieran comienzo los fuegos artificiales.
Bueno, vale, están muy bien, son un gran espectáculo visual pero viniendo de tierra de cohetes me supo a poco. A mí me gusta el olor a pólvora, quedarte sorda por el atronador ruido de los cohetes y ver cantidad de fuegos artificiales por todos lados sin saber dónde tienes que mirar para ver el mejor espectáculo. Estaba bien pero no lo suficiente, de modo que decidimos irnos antes de que terminaran para no pillar atasco de personal …
Nos fuimos pensando que en ese parque se había concentrado la mitad del País. Madre de Dios la de gente que había allí !!! . Aunque salir prontito no nos libró de vernos inmersas en masas de gente, alguna sin modales, empujando y estrujando como si por detrás viniera una bandada de terminators dispuestos a acabar con nuestras vidas. La madre que los parió… No sé ni cómo se desalojaría la zona entera cuando la fiesta terminara.. seguramente alguna baja habría…
Otra cosa a recordar, nunca mais acercarse a la zona de la Torre Eiffel la noche del Día nacional de Francia. No si no quieres morir en el intento de escapar de allí con vida después.






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